Tag Archives: Literatura

Actividades de ésta semana en Tierra Luna

Esta semana en Tierra hay diversas actividades, los invitamos a asistir·

Martes 13 * Octubre
Libro "Reuniones del Milenio Que Termina"
“Reuniones del Milenio que Termina”
Rómulo Pardo, Jóven talentoso que la vida le ha dado inspiración para crear su primer libro y de aquí en delante seguira creciendo .
19:00 hrs
Entrada Libre

Miércoles 14 de OctubreDemocracia En Mi Cuerpo

EL INSTITUTO MUNICIPAL DE LAS MUJERES continuará con la  serie de charlas con temas de suma importancia para la comunidad, sobre todo en el tema de los derechos y obligaciones de las mujeres. El tema es “Carne o Vientre”
La imágen de las Mujeres en la Cultura y los Medios
19.30 hrs
Entrada Libre

Jueves 15 de Octubre
Macuiles 15 Oct 09Los Macuiles
Ya conocidos en Xalapa , jóvenes con talento que disfrutan de la música por lo que vale la pena apoyarlos , no se lo pierdan.
21:30 hrs
Cooperación $35.00

Sábado 17 de Octubre
JazzUVJazz U.V invita
Estudiantes de JazzUV
Una chela gratis.
21.00 hrs.
Cooperación $35.00

Presentan: Mujeres en Veracruz fragmentos de una historia.

El Gobierno del Estado de Veracruz-Llave tiene el agrado de invitarle a la presentación del libro

Mujeres en Veracruz fragmentos de una historia.

Participan: Fernanda Núñez Becerra, Martha Mendoza Parissi, Abel Juárez Martínez y Judith Hernández Aranda.
La cita es hoy 29 de Enero, a las 19:00 horas en la Sala de Usos Múltiples del IVEC(Canal s/n/ esq. Zaragosa, Veracruz, Ver.).

Mujeres en Veracruz

Mujeres en Veracruz

Presentación del libro Los brujos del poder.

Los brujos del poder

Los brujos del poder

INSTITUTO VERACRUZANO DE LA CULTURA

“LOS BRUJOS DEL PODER.

EL OCULTISMO EN LA POLÍTICA MEXICANA”

El Gobierno del Estado a través del Instituto de la Cultura en coordinación con el Colegio de Periodistas de Veracruz, invitan al público en general a la presentación del libro “Los Brujos del Poder. El ocultismo en la política mexicana”, de  José Gil Olmos, a efectuarse el sábado 24 del presente mes en el Salón de Usos Múltiples del edificio sede del IVEC, ubicado en Canal y Zaragoza, a partir de las 19:00 horas.

La presentación de tan interesante texto estará a cargo del comunicador Jorge Saldaña; el doctor y catedrático universitario Francisco Blanco Calderón,  Francisco Rodríguez y el autor José Gil Olmos, dedicado a la actividad reporteril desde hace 20 años, laborando en El Nacional, La Jornada y actualmente sus trabajos se publican en la revista Proceso donde cubre la fuente política.

Gil Olmos ha publicado diversos artículos en revistas y periódicos de España y Francia sobre la política mexicana y los movimientos armados en México. Participó en el documental español “Las Cenizas del Volcán” (1999) realizado por el director Pedro Rosado y financiado por el gobierno autonómico de Valencia en el que habla del conflicto en Chiapas. En el 2000 cubrió la campaña presidencial de Francisco Labastida y en el 2006 la de Roberto Madrazo.

El autor refiere que en “Los Brujos del Poder” relata que desde que la política se volvió el espacio donde se ejerce el poder, es decir, cuando concentró su ejercicio en manos de un grupo determinado de personas, quienes ostentaron el monopolio del poder buscaron el apoyo de lo divino. La relación entre políticos y brujos se remonta así hasta el origen mismo de las sociedades. Es la sacralización de lo político, el paso de lo divino a lo terrenal, donde lo terrenal se justifica, apoya y sustenta por lo divino. En todo el mundo, y México no es una excepción, los políticos se han acercado a brujos y astrólogos, a videntes y hechiceros, a chamanes y espiritistas.

Así, la fila de gobernantes proclives al susurro de la magia es larga y ancha. Reyes y reinas, príncipes y princesas, emperadores, zares, señores feudales, presidentes y jefes de Estado, mandos militares y gobernadores, ediles, líderes de organizaciones sociales, presidentes municipales y hasta políticos partidistas de menor importancia acuden a pedir ayuda y protección.

Todos –los políticos-  consultan y mantienen cerca a algún personaje vinculado con lo sobrenatural, que a su vez y a su manera ejerce una expresión singular del poder. Incluso ha habido políticos que, influidos por el poder que se les presenta ante los ojos, han pretendido practicar sortilegios.

De esta forma, el libro a  presentarse el sábado 24 a las 19:00 horas,  en el edificio sede del IVEC,  aborda la relación que se ha dado entre la política y esa otra expresión del poder que puede llamarse brujería, magia —negra o blanca—, esoterismo, numerología, cartomancia o espiritismo. Una línea constante que atraviesa la vida política mexicana desde hace mucho tiempo y de la cual se ha escrito muy poco. La entrada a la Sala de Usos Múltiples es gratuita.

Exposicion y presentación de libro en la GAC

collage_1Durante parte de Enero continúa presentándose la exposición Tramoya en la pared la cual es una selección de carteles y obra original de la revista de teatro Tramoya.

Fechas:  Hasta el 18 de Enero de 2009.

————————-

Artemio Martínez Castro presenta su libro titulado “Breve Reseña Histórica de Tenepanoya y sus poemas, un pueblo ex minero

Editado por el Gobierno de Veracruz

17:00 hrs. 17/01/2009

Entrada libre


Presentan “Un torso, mierda y el secreto del carnicero” de Alejandro Ricaño

Un torso ...

Sábado 29 de Noviembre
Centro Recreativo Xalapeño
16:00 Horas.

Luego de formar parte de la Antología Teatro de la Gruta, que reúne a los autores finalistas del Premio Nacional de Dramaturgia Joven, se edita esta versión individual de la obra Un torso, mierda y el secreto del carnicero de Alejandro Ricaño, a cargo de Ediciones Anónimo Drama. La cita, sábado 29 de noviembre en punto de las seis de la tarde en el Centro Recreativo Xalapeño.

De entre la infinita gama de emociones que despierta y despliega la construcción de literatura –el acto de escribir– acaso la angustia sea la sensación recurrente y sempiterna que acompaña a los creadores. Hablar de literatura es referirse a inmensidades, multitudes y dimensiones desorbitadas en calidad y cantidad. Escribir literatura es enfrentarse a lo inconmensurable, pálpito inmanente que sin revelarse del todo deja sentir su presencia elefantina. Nada más angustiante que la  búsqueda de la palabra precisa, el recorte del infinito y lo posible en una escena, un párrafo o un verso. Fue Michel Tournier quien sostuvo en El espejo de las ideas que “la angustia no tiene un objeto preciso. Así como el miedo procede de una presencia hostil, la angustia nace de una ausencia”. No sobra decirlo: la literatura es el juego, religión y arrebato de los ausentes, de lo que están sin ser, de los que han sido y son y de los que serán sin estar. Escribir es tomar prestadas las palabras y las imágenes de los que nos han precedido. Escribir, desde luego, es emular.

En Un torso, mierda y el secreto del carnicero Alejandro Ricaño nos participa de su angustia al homenajear a Alfred Jarry; aquel dramaturgo francés que aún adolescente habría de legarnos, más que un nombre, una sensibilidad. Ubú en todas sus variantes y presentaciones es una visión de mundo a la que Ricaño rinde honores con atino y solidez. Su obra es la prueba que continúa una de las principales tradiciones y contrastes de la literatura mexicana: si bien el autor es joven su trabajo demuestra una escritura madurada y una preocupación formal resuelta con destreza, humor y desencanto.

Trabajada dentro del laboratorio dramático en que se ha convertido el Premio Nacional de Dramaturgia Joven “Gerardo Mancebo del Castillo”, Un torso, mierda y el secreto del carnicero es un experimento bien resuelto de lo que el autor concibe como “narración escénica”; esto es, la supresión de acotaciones en pos de una resolución a través del fluir mismo de la obra, de la vitalidad de los diálogos y la contundencia y dinamismo de las acciones.

El texto, a ratos comedia y a ratos tragedia –la categoría no importa–, se distingue por la agilidad en los diálogos, la fuerte y clara caracterización de los personajes, la fluidez de las escenas, el humor tenebroso y sobre todo por la reflexión sobre la naturaleza del genio, el deseo y el siempre escabroso ejercicio de la escritura. Marcel, el asesino, es un escritor obsesionado con el talento de Jarry, lo que instaura una relación del tipo Mozart y Salieri que, bien sabemos, acaba por consumir al menos dotado, generalmente obsesivo y envidioso. La expresión y resolución de este conflicto de intereses es el acierto principal de la obra, dato que me remite a aquella novela sublime de Thomas Bernhard (El malogrado) en la que es posible entrever y sentir el infierno del mundo del arte, de la naturaleza humana. Escribe Ricaño por boca de Marcel: “Comenzó mi desgracia. Allí, al final de la sala, contemplaba la perfección. Y encontraba a mi mediocridad desnuda, puesta frente a un espejo (…). En ese momento supe que perdía la paz para siempre”. La literatura entonces como fundamento de la angustia. También de la neurosis.

Otro de los aciertos es la aparición de los personajes en secuencias discursivas superpuestas, es decir que al momento en que se hace referencia a un sujeto y una circunstancia determinada, al personaje aludido, éste se hace presente y toma parte de la narración contándose a sí mismo, representándose dentro del relato del otro: su voz se actualiza traslapándose en la enunciación primera. Esta argucia escénica me parece precisa, bien llevada y encomiable.

Todos lo personajes son representaciones concretas de tipos psicológicos delimitados. Felicia es el juguete y el combustible del escritor; mujer sumisa y golpeada: el punching bag que toda mitología del genio artístico requiere. Maurice, el carnicero, a la vez que hilarante, es el articulador de la obra, dueño del secreto. Marcel es el escritor frustrado, el genio literario de colonia, un wanna be: sencillamente, el que no escribe. En cierto sentido Marcel es una digna caracterización de todos aquellos agrupados, nos reconozcamos o no, bajo el luminiscente rótulo de poetas menores.

Finalmente se destaca, por su ausencia, el violinista, quien más que un personaje es un presentimiento, espectro y mudo testigo de las acciones que se tañen en torno suyo. Su presencia es un susurro, mero acompañamiento que otorga la atmósfera a la obra entera. El violinista es también un reflejo de la angustia de la creación, interpretación cargada de buenas intenciones que en el fondo se sabe espuria.

La obra de Alejandro Ricaño, además de revelarse como un ejercicio crítico, hilarante y denodado de algunas de las más humanas pasiones, nos recuerda que la única moral posible del escritor es la fidelidad con el texto. Así, no importa destripar personajes, ser un asesino o enarbolar la misoginia: el escritor verdadero sabe que todas las conductas de los seres humanos, por más abyectas o miserables que parezcan, no son sino herramientas para nutrir la literatura. El universo moral del escritor  radica en las inagotables posibilidades del lenguaje; el universo moral del autor, desde luego, es harina de otro costal.

Esta obra de Alejandro Ricaño, que ha conocido ya varios y felices montajes, es  una promesa no exenta de realidad llamada a ser un alto y digno referente de la dramaturgia mexicana contemporánea.

Rafael Toriz