
EL DIF ESTATAL DE VERACRUZ A TRAVÉS DEL ÁGORA DE LA CIUDAD
PRESENTAN
HILOS Y METALES (EXPOSICIÓN DE TAPICES Y ESCULTURAS)
DE ALFREDO ZALCE
SILENCIOS Y ESPINAS: OBRA PICTÓRICA EN BATIK
FORTALEZA DE SAN CARLOS: EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA COLECTIVA
La administración del Ágora de la ciudad, se complace en invitar a todos a la primera exposición de tapices y esculturas del artista Alfredo Zalce en la ciudad de Xalapa que será inaugurada este viernes 14 de mayo a las 20:00 hrs y permanecerá hasta el 24 de junio, gracias al apoyo de la presidenta estatal del DIF, la señora Rosa Borunda de Herrera y de la periodista cultural Beatriz Zalce, hija del muy famoso y multifacético creador plástico.
La obra de Alfredo Zalce uno de los artistas mexicanos más prolíficos y polifacéticos de México, sin duda uno de los más reconocidos a nivel internacional de aquellos que conformaron la segunda generación de la llamada escuela mexicana de pintura.
Alumno de Diego Rivera, se incorporó a las misiones culturales de 1936 a 1940; fue miembro fundador de la LEAR (Liga de Escritores Artistas Revolucionarios) y del taller de la gráfica popular. Ganador del premio del Salón de la Plástica Mexicana en 1978. Fue también ganador del Premio Nacional de Bellas Artes en 2001.
HILOS Y METALES es –a decir de Alejandro Mariano, administrador de este centro cultural- una exposición que consta de 13 tapices de gran formato que nos muestran la gran capacidad de traducir las formas, el color y el ritmo a hilos maravillosamente trabajados en tramados y urdimbres generados con maestría para lograr -en base a ellos y exaltados con la fuerza de las texturas- obras maestras del arte moderno que datan la mayoría de la década de los 70´s; en cambio las 12 esculturas que se han podido traer, muestran la gran capacidad de síntesis formal de un cierto realismo abstracto que compartió con su colega Rufino Tamayo y aquella constante pasión expresiva de lo muy mexicano que lo caracterizó en todas sus épocas y que lo ligaba al Costarricense Francisco Zúñiga.
El resultado es un buen trabajo de curaduría y museografía como los que ha venido desplegando el equipo del Ágora de la Ciudad en este último año; una muestra atractiva, sutil y muy importante dado el hecho que pocas veces se exhibe una colección integrada de tapices; son piezas poco conocidas e incluso poco reproducidas en publicaciones, a diferencia de las esculturas que realmente son estupendas obras únicas y muy bien aquilatadas en los circuitos de arte internacional.
Es una gran oportunidad de admirar una obra muy personal del Maestro Zalce quien en el transcurso de su vida desarrolló casi todas las posibilidades de un creador plástico de su tiempo: pintor de caballete, muralista, grabador, escultor, ilustrador, ceramista, diseñador de joyería, relieves sobre lamina de cobre y creación de tapices, por decir algunas variantes. Falleció una semana después de celebrar su cumpleaños 95, por la tarde del 19 de enero de 2003, de una insuficiencia cardíaca, en su casa de Morelia, Michoacán y así lo recuerda su hija Beatriz, poseedora de la colección que se mostrará por primera vez al público en el Ágora de la ciudad:
De sus 95 años vividos, dedicó 80 a su pasión. Se dedicaba a lo suyo 15, 20 horas diarias, los 365 días del año. Para descansar de un mural empezaba una obra de caballete, un grabado; para calentarse en las noches invernales trabajaba esmaltes con soplete; veía formas ecuestres o diseños de joyería en el asiento de la taza de café y convertía alambres, fierros retorcidos y yeso en esculturas. Durante años fue diario al mercado, a la oficina de correos, al puesto de periódico. La cotidianidad se lo agradeció convirtiéndose en su musa.
Fue un testigo privilegiado de su tiempo. Junto con sus padres vio entrar a los zapatistas a la Ciudad de México, allá por 1915. Después pintaría al General Emiliano Zapata en varios murales junto a los héroes que nos dieron patria como Morelos e Hidalgo al lado de hombres y mujeres anónimos pero admirables. La Decena Trágica lo marcó. Su infancia huele a pólvora.
En los años 30 y 40, cercano al entonces clandestino Partido Comunista, su verdadera militancia estuvo en las Misiones Culturales, en el trabajo diario en el Taller de la Gráfica Popular al lado de sus amigos Pablo O’Higgins, Leopoldo Méndez y Nacho Aguirre, en la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios, la LEAR. Desde su trinchera combatió el fascismo. El movimiento estudiantil de 1968 lo cimbró. El maestro Alfredo Zalce siempre admiró a los estudiantes. Decía que él aprendía de sus alumnos. Pero Zalce nos enseña a mirar, a recordar la historia, a soñar el futuro, con dignidad, con generosidad.
Como es costumbre, en el ágora de la ciudad se trata de dar cabida a la mayor cantidad de artistas y obras durante el año, por ello la necesidad de inaugurar cada seis semanas -en promedio- exposiciones plásticas de diferentes autores con trayectoria y probado talento en sus espacios diferenciados. En este contexto se da la oportunidad de apreciar la propuesta de la artista Emelina Paniagua que nos mostrará su colección SILENCIOS Y ESPINAS en la sala principal, de quien se ha dicho:
El silencio de estos cuadros es un silencio que viene de muy lejos. ¿Qué significa ser un artista alejado del arte canónico de este momento y de las teorías que lo sustentan y justifican? En el caso de Emelina, estar concentrada en un ritmo muy hondo, suyo y de la especie, y ser indiferente a las sirenas y astucias del mercado: dedicarse al batik, que es un arte sin prestigio y difícil, que necesita de un oficio minucioso, en el que la tela y la cera se alían con el color y el dibujo, requiere mucho temple y un alma delicada. Si al craquelado de la cera le sumamos las rugosidades del amate y sus colores, todos dentro de la gama de la corteza de este árbol, tendremos un arte que escapa de la época, muy apegado al origen y vigoroso, de silencios profundos y de tiempo muy anchos. Este arte, donde se maneja el fuego y el calor, que funde la cera y el dibujo, en él que las partes, ocultas por la cera, en las que los tintes no penetran, se llaman zonas de reserva, rima con el temperamento y el espíritu, cálido y a un tiempo reservado de nuestra artista. Antonio Deltoro.
En cambio LA FORTALEZA DE SAN CARLOS es una exposición que tiene como objetivo principal mostrar las distintas facetas en la vida de dicha Fortaleza a través de la lente de cuatro entusiastas de la arquitectura militar: Abraham Broca Castillo, J. C. Jorge Pérez Quintos, Sara E. Sanz Molina y Aníbal del Ángel. Es con el apoyo del Instituto Veracruzano de la Cultura IVEC, la Universidad Veracruzana, Patrimonio y Conservación A.C. y a través del Ágora de la ciudad que traen para ustedes una muestra de este importante patrimonio de los veracruzanos. Colección fotográfica que documenta pero también extrae y recrea algo de esas atmósferas contenidas en sus muros, como sus autores lo dicen:
Parafraseando a Alejo Carpentier y a través de la fotografía hemos descubierto una nueva imagen de la Fortaleza de San Carlos de Perote el juego de luz y sombras, los contornos definidos de una arquitectura distinta, con una volumetría pesada y majestuosa cuya función defensiva la sitúa en un lugar importante dentro de la historia de la arquitectura militar, por lo que constituye uno de los mejores ejemplos en este género.
Todos podemos ser parte de la inauguración de estas tres importantes exposiciones visuales como uno de los grandes eventos a los que el Ágora ya nos acostumbró. La cita es este viernes 14 de mayo a las 20:00 horas en las galerías de exposiciones. Finalmente contando con nuestras máximas autoridades degustaremos de exquisita música y un brindis de honor. LA ENTRADA ES TOTALMENTE GRATIS.
Para mayores informes en los bajos del parque Juárez s/n, col. Centro, al teléfono 8185730 ó al correo agoradelaciudad@gmail.com. ó difusionagora@gmail.com